Causas del racismo
Etnocéntricas
La discriminación racial por etnocentrismo tiene como premisa que los hombres que no están en la etnia de “nosotros” pertenece a la etnia de “ellos”, principalmente si su linaje es dudoso o está mezclado con otras razas.
Por ejemplo, en la América española, los blancos peninsulares llamaban blancos criollos y blancos de orilla a aquellos blancos que, teniendo ascendencia europea, habían nacido en América y que tenían una posición social inferior a los nacidos en el Viejo Continente.
Ideológicas
Se basa en preceptos ideológicos planteados con la filosofía. Por ejemplo, durante el fascismo alemán, Alfred Rosenberg, considerado el pensador de Hitler, escribió un tratado en el que afirmó que la “raza aria” era superior a la judía.
En el lado opuesto del globo, Watsuji Tetsuro argumentó en su libro Fudo que el ambiente natural de Japón tenía rasgos únicos, razón por la que los japoneses eran seres especiales con cualidades que no tenían chinos ni coreanos.
Pseudocientíficas
Llegó a llamársele “racismo científico” cuando estuvo de moda entre los siglos XIX y XX. Se valió de pseudociencias como la frenología para tergiversar conceptos de biología evolutiva, a fin de construir modelos de pensamiento en los que se fomentara la eugenesia y la “limpieza racial”.
Se pensaba que sólo los blancos tenían derecho a la supremacía y se tenían evidencias supuestamente “científicas” para demostrar este punto de vista.
Ninguno de los postulados del “racismo científico” tiene veracidad, por lo que carece de fundamento. No hay evidencias que los respalde. Por tanto, ese concepto está desechado y superado, sin ninguna vigencia en la ciencia de la actualidad.
Religiosas
Aquí se usan criterios religiosos para cimentar el racismo. Alfred Rosenberg, mencionado arriba, sugirió que al cristianismo se le debía borrar toda faceta de judaísmo o de aspectos raciales semitas, pues Jesucristo era ario, alemán y, por consiguiente, europeo.
El mormonismo tampoco se queda atrás. En su libro sagrado, se expone que Dios estipula que los hombres buenos son blancos, mientras que los malos son los negros, que son fruto de un castigo divino.
Folclóricas
Esta causa es rara, pero existe y hay constancia de ello. Se centra, pues, en el racismo que se vale de la cultura popular.
Esto pasa mucho con la etnia de los dogones en Mali, quienes por tradición oral creen fervientemente que un niño nacido blanco es una manifestación de espíritus malignos, y por ello, debe morir. Si vive, es objeto de escarnio entre los suyos, sin saber que tal blancura se debe a una condición genética llamada albinismo.
Características de el racismo
En base a lo anterior, se puede decir que el racismo reúne estas cuatro características esenciales:
Actitud prejuiciosa
El grupo racial odiado es por definición malo sin dar razones concretas y demostrables del por qué. Simplemente se asume que hay razas “superiores” e “inferiores”, sin aceptar más explicaciones que las dadas por una doctrina determinada.
Conducta agresiva
Se emplea la violencia verbal, psicológica o física contra el grupo racial discriminado. Puede haber acoso y maltrato.
Fijación por la raza
Indistintamente de su credo religioso o militancia política, la raza “inferior” lo es por sus rasgos físicos relacionados con su color de piel. Para un supremacista blanco, un negro es un ser inferior sin importar si es cristiano, musulmán, judío, republicano o demócrata.
Discurso del odio
Los mensajes del racismo están cargados de un fuerte desprecio por las razas discriminadas, a las que se enseña a odiar, menospreciar y, en lo posible, eliminar. Se intenta que estas ideas tengan influencia en la política pública, las leyes y el sistema escolar.
Consecuencias
El racismo ha tenido efectos perniciosos que se han visto a lo largo de la historia. Entre los más peligrosos se encuentran:
Genocidios
La “limpieza racial” ha sido perpetrada en matanzas como las ocurridas en el Holocausto, la Masacre de Nanking y el Genocidio de Ruanda.
Apartheid
Un ejemplo es el de Sudáfrica, en el que a los negros se les negaron sus libertades plenas. En los Estados Unidos hubo un régimen muy similar en el que ni siquiera podía haber matrimonios interraciales.
Esclavitud
Práctica muy habitual durante la época de la colonización europea y que perduró hasta bien entrado el siglo XIX.
División y desigualdad social
El ejemplo más práctico está en el sistema de castas impuesto por la Corona española en sus dominios americanos, en el que las castas superiores tenían mejores condiciones socioeconómicas que las castas inferiores.
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